La cuestión es que paso un día y estaba vacío y al día siguiente cuál es mi sorpresa:¡Que han montao una tienda de chinos! ¡pero no estaban metiendo cosas, ni estaba a medias..estaba totalmente armada, abarrotada de cosas hasta los topes!Pienso:¡increiblee pero ciertoo!..
Se ve que mi cara de circustancia llamó la atención de una persona mayor que rondaba por allí,que me dice:¿Tú también estás asombrada, eh?.Digo pues sí porque ayer a estas horas pasé y estaba vacío,no entiendo como pueden montar una tienda en 24 horas; El hombre(con cara de emoción):¡Pues lo hicieron, niña, que yo lo ví! Mira fue así: Llegaron por lo menos por lo menos 8 chinos, todos flacuchos que se bajaron de 4 "Furgonetas" ¡pero grandes niña, muy grandes! y uno dijo algo así como "Ya chan" y se pusieron a sacar estanterías de esas de hierro,pero ellos muy coordinados niña..Las furgonetas se van y al momento llegan otra vez y empiezan a sacar artilujios que yo no sé como habían metío tanto trasto ahí dentro niñaa..Ya ves que mi mujer se asoma por el balcón y me dice ¡BENITOO LA CENAA! y yo estaba tan entretenido que no le hice mucho caso y al rato se vuelve a asomar y me dice:¡¡BENITO COMO NO SUBAS VAS A CENAR CHINOSSSSSSSSSSSS!!
Madree me partía, pero como el deber y la obligación me llamaban tuve que dejar al pobre hombre allí con ganas de seguir contándome como consigieron sorprender a toda la calle..y decirle que llegaba tarde al trabajo,que otro día me contara la segunda parte..El caso es que no he vuelto a ver a este señor..una pena porque la historia prometía..
A ver quien es la guapa que consigue después de ésto entrar a la tienda, mirar a los chinos y aguantarse la risa..porque aún no he conseguío pasar una tarde por allí y no parar de reir, que cualquiera que me viera dirá que a ver de que se ríe la loca esta..A su favor decir que en ningún caso me río de ellos, si no de la situación..Yo los admiro, sobre todo,lo trabajadores que son y la educación que tienen, pueden discutir entre ellos pero nunca los he visto enfadarse con ningún cliente, al revés, te reciben con un gran "holaaa" y aunque no entiendan ni papa de lo que estás diciendo te sonríen y siempre te dan las gracias.

